El negocio del libro

El domingo día 23 de Abril se celebra el “Día del Libro”. Como todo los años, escucharemos loas y parabienes dirigidos a editoriales, librerías, autores y, por supuesto, lectores y lectoras. Nos alegraremos de la buena salud del libro, insistiremos en la necesidad de leer; en las excelencias de la lectura que, además de entretener, enseña o ayuda, o simplemente hace soñar.

La realidad es bastante más prosaica. El mercado del libro en el Estado español factura más de dos mil millones de euros al año, un 70% del cual va a parar a dos grandes monopolios: el Grupo Planeta y Pinguin Random House, que juntos poseen la mayoría de las editoriales españolas de renombre y producen los best-sellers que aparecen continuamente en las listas de más vendidos. También disponen de sus propias distribuidoras, eje fundamental para que un libro llegue a los lectores, de algunas de las cadenas de grandes librerías y, por supuesto, de diversos medios de comunicación.

Las librerías dependen de estos dos grandes grupos que ocupan los mejores espacios, escaparates, mesas de novedades, recomendaciones, carteles, etc… por los que naturalmente se paga, algo que no está al alcance de las medianas o pequeñas editoriales que, con suerte, encontrarán un pequeño espacio en un rincón. Una librería normal no tiene capacidad física para el gran volumen de libros que le llega cada semana; tiene que elegir y elige caballo ganador, no en vano a los autores y autoras de un gran sello se les denomina “cuadra”.

En estos momentos, la fama literaria se crea de manera artificial gracias a premios trampeados, entrevistas en medios de ámbito nacional, radios y televisiones, cuadernillos culturales, etc. Lo que no se ve, no existe. Y si lo único que vemos es este o aquel título repetido hasta la saciedad, deberemos creer que, en efecto, es una buen obra que merece ser leída. A veces, incluso, es verdad. Pero cada dos por tres somos testigos del ascenso al parnaso literario de alguien que desaparece al cabo de un tiempo sin dejar el mínimo recuerdo. El motivo es bien sencillo: autor que no vende lo que esperan, autor que no interesa a estos fabricantes de libros, que lo mismo podrían dedicarse al negocio de las alpargatas o del tomate en conserva.

De todos modos, sigue habiendo editores románticos que creen en la Literatura, y los verdaderos lectores siempre tendremos la posibilidad de leer obras que merecen la pena, así que feliz Día del Libro 2017.

Comentarios (4)

  1. Tu hablas la verdad.
    Nosotros que seguimos escribiendo libros seguimos siendo tratados como arrivistes ignorantes por editores y agentes, incluso cuando nuestros trabajos anteriores se han vendido bien, en Espana como EEUU. La escritura es la parte fácil. Conseguir un libro a sus lectores es casi imposible, con estos dragones arrogantes custodiando todas las puertas.

  2. Vale que los grandes grupos nos manipulen con sus propagandas, vale que nos dejemos engañar, pero eso ocurre veces contadas a partir de la primera que te meten. A los que somos lectores asiduos, compulsivos o incluso viciosos de la lectura, lo que más nos funciona son los grupos que tenemos formados de lectura, las páginas de libros. El boca a boca que se ha dado en llamar siempre. Puede que no abarquemos tanto como los grandes, es obvio que no, pero soms mucho más fieles.

  3. El cierre de librerías en cadena se está produciendo desde hace tiempo. Las nuevas tecnologías que permiten la venta on line de los libros, el e-book, y, por desgracia, la falta de interés en la lectura que es palpable en la sociedad (muchos padres regalan juegos en lugar de libros a los niños pequeños porque, es una manera de que se entretengan solos), hace que el contacto librero_lector se esté perdiendo…y con él, la posibilidad de conocer nuevos autores que, pagando de su bolsillo la edición de su propia obra, ven cómo se desvanece la ilusión de que esta sea descubierta por nuevos lectores.
    Tengo amigos_conocidos autores y amigos que eran propietarios de librerías que han tenido que cerrar.
    El día 23 de abril, estoy de acuerdo, que es una manipulación de las grandes editoriales que intentan \”manipular\” a los lectores y venderles las obras que les interesan, pero, también es la oportunidad de que nuevos lectores, aprecien la cultura y el buen conocimiento de los libreros siguiendo las recomendaciones que estos nos dan.

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